Si ya estás inmersa en los preparativos de la comunión de tu hijo o hija seguro que te preocupa: el reportaje fotográfico de comunión. Es un día muy especial para todos, además de único e irrepetible y por ello deseas un recuerdo a la altura, que resulte igual de único e irrepetible, en definitiva, tener ese recuerdo en imágenes es una de las cosas más importantes.

Por tanto, si tu deseo es lograr que tu reportaje de comunión sea inolvidable sólo deberás leer atentamente las siguientes cuatro claves.

  1. El fotógrafo perfecto. Los familiares y amigos tienes muy buenas intenciones y seguramente alguien ya se haya ofrecido a encargarse de las fotos, sin embargo, a menos que se trate de un fotógrafo profesional, declina, no sin antes agradecer tal ofrecimiento. Busca un fotógrafo verdaderamente profesional y que además sea especialista en este tipo de eventos (comuniones, bodas, etcétera). Pregunta a conocidos por sus experiencias, busca a través de internet y, sobre todo, de foros donde podrás leer las opiniones de otros clientes y haz una selección previa de unos pocos fotógrafos. A partir de ahí será más fácil escoger acertádamente.Book de comunión Madrid
  2. Escogido el fotógrafo, no te calles nada, es decir, cuéntale todo lo que tú quieres para el reportaje fotográfico de comunión, hasta el más mínimo detalle. Él, o ella, te entenderá y escuchará, también podrá aportarte nuevas ideas. Todo ello en conjunto dará como resultado un book excepcional.
  3. Naturalidad y espontaneidad. Asegúrate de elegir un fotógrafo de la “nueva escuela”, espontáneo, que se mueva entre los invitados; huye de poses clásicas y artificiales de las que ya tantas hemos visto. Sólo así las fotos de tu book fotográfico de comunión emanarán espontaneidad, naturalidad y, por lo tanto, originalidad.
  4. No escatimes. En tu búsqueda del fotógrafo ideal recibirás muchas ofertas, alguna de ellas sorprendente e increíble por su bajo precio. No te dejes engañar, el conocimiento, la profesionalidad, los equipos de calidad, etcétera, todo ello tiene un precio. Recuerda que en ocasiones lo barato sale caro y esto es algo que, dado el carácter único e irrepetible del acontecimiento, no te puedes permitir.